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Menos mal que no es necesario estar casado por la Santa Madre Iglesia o legalizado por la sociedad. Y, la verdad, me estalla la indignación como si contuviera un Etna en mi interior.

Para muchos hombres, la mujer sigue siendo un objeto y en cuanto se descuidan se les dispara el machismo. Aunque datos, hay muchos. A lo que se añade un elemento fundamental: Ya que la víctima era emigrante y el agresor, militar. Hace no tantos años era impensable que un tribunal de justicia reconociera como delito la violación de una prostituta durante el ejercicio de su trabajo.

Quien paga, manda, parecía ser la consigna no escrita. Pero, un día, ya lejano, una mujer que ejercía en Euskadi se llenó de valor y denunció al cliente y, sentó precedente. Hace dos años, la Audiencia Provincial de Madrid condenó a 10 años y 6 meses de prisión a un policía nacional que detuvo ilegalmente y violó a una prostituta.

El canalla adujo en su defensa que había trabajado en el País Vasco en la lucha contra ETA así que era imposible que él, un defensor de los derechos de las personas, atacara a alguien.

Los jueces no le dieron crédito y desoyeron a la defensa que argumentó que la mujer era una ladrona y que no tenía signos de haber sido violada. Peor suerte tuvo Rita Margarete, una mujer brasileña que acusó a un agente de la Policía Nacional de violación y a otros dos de complicidad, durante su detención en la comisaría de Indautxu, en Bilbao. Fue un caso que ocupó muchos titulares durante meses y meses.

Ahí ya no estamos todxs de acuerdo. En noviembre de , en la prisión de Basauri, María Isabel Gutiérrez Velasco aparecía muerta en su celda.

Las prostitutas de la ciudad se unieron a las protestas para derogar la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y denunciar así la muerte de su compañera. En contextos de feminización de la pobreza global, es previsible que muchas mujeres se planteen el dilema de si ejercer la prostitución o alquilar su vientre. También la suya, como sobreviviente. Este es el punto de partida del planteamiento de un testimonio que se encuentra en posición de reflexionar acerca de su propia experiencia como cliente del trabajo sexual.

Un personaje lumpen e icónico que, gracias a la fuerza de Internet, sigue despertando hoy día pasiones también entre jóvenes que ni siquiera habían nacido cuando ella se hizo popular. Su triste muerte, el pasado mes de noviembre, ha dado paso a la desaparición del personaje y al nacimiento de la leyenda.

Algunas de las personas que mejor la conocieron comparten ahora sus recuerdos con Píkara. Este artículo se enmarca en la sección de libre publicación de Pikara, cuyo objetivo, como su nombre indica, es promover la participación de las lectoras y lectores. El colectivo editor de Pikara Magazine no se hace responsable ni del contenido ni de la forma de los artículos publicados en esta sección, que no son editados. Puedes mandar el tuyo a participa pikaramagazine.

prostitutas bilbao las prostitutas y el machismo Quien paga, manda, parecía ser la consigna no escrita. En los suecos promulgaron una ley que penalizaba la compra del sexo, es decir, perseguía al cliente pero no a la vendedora. Prostitución, pornografía y la cultura de la violación. La brutalidad que sufren en muchos casos es desmesurada. Algunas personas pintan casas y otras arreglan coches.

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Este es el punto de partida del planteamiento de un testimonio que se encuentra en posición de reflexionar acerca de su propia experiencia como cliente del trabajo sexual. Saltar al Contenido Buscador Buscar en Deia. Desde el asesinato de Ana Orantes, caso que siempre se cita como punto de inflexión, la violencia machista se considera noticia. Amelia Tiganus activista de feminicidio.

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También le dije que, frente a la tendencia de reducir la violencia de género a los asesinatos de mujeres en el contexto de la pareja, me parecía positivo hablar de violencia machista en otros contextos. Para aclarar ideas, hoy he abierto el debate en mi muro de Facebook. A continuación publico, con su consentimiento, algunas opiniones que resumen en gran medida lo que quiero exponer en este artículo: Yo creo que no da igual, porque le pegaron por mujer, por negra y por prostituta, son tres cosas a visibilizar.

Hay que llamar la atención sobre ese hecho. Creo que la cuestión es aclarar lo invisibilizado. Juncal Martínez de las Heras: Creo en la necesidad de visibilizar la prostitución, porque me parece terrible que se busquen víctimas invisibilizadas: En este caso tanto el origen como la profesión son relevantes, porque explican su mayor vulnerabilidad a la violencia machista: Y estos factores deberían abordarse de alguna manera en el texto.

Otra cosa sería destacar, en caso de que el agresor fuera migrante, su origen en el titular, porque implícitamente se relacionaría el hecho de ser de otro país con la predisposición al machismo, como suele pasar. Por tanto, no se trata sólo de informar sobre crímenes machistas, sino de aportar datos y reflexiones que permitan a las personas entender por qué la violencia contra las mujeres es un problema social estructural.

Un elemento fundamental para explicar la violencia son las relaciones de poder. A menudo se retrata a los agresores como seres con impulsos incontrolables, que mataron o violaron en un arrebato.

Como dice Carmen, lo cierto es que las vidas de estas mujeres, en una sociedad sexista, clasista y racista, son menos relevantes, valen menos. A lo que se añade un elemento fundamental: Ya que la víctima era emigrante y el agresor, militar. Hace no tantos años era impensable que un tribunal de justicia reconociera como delito la violación de una prostituta durante el ejercicio de su trabajo. Quien paga, manda, parecía ser la consigna no escrita. Pero, un día, ya lejano, una mujer que ejercía en Euskadi se llenó de valor y denunció al cliente y, sentó precedente.

Hace dos años, la Audiencia Provincial de Madrid condenó a 10 años y 6 meses de prisión a un policía nacional que detuvo ilegalmente y violó a una prostituta. El canalla adujo en su defensa que había trabajado en el País Vasco en la lucha contra ETA así que era imposible que él, un defensor de los derechos de las personas, atacara a alguien.

Los jueces no le dieron crédito y desoyeron a la defensa que argumentó que la mujer era una ladrona y que no tenía signos de haber sido violada. Peor suerte tuvo Rita Margarete, una mujer brasileña que acusó a un agente de la Policía Nacional de violación y a otros dos de complicidad, durante su detención en la comisaría de Indautxu, en Bilbao.

La mayoría tiene empleos que no les gustan, muchos en jornadas abrumadoras, con un trato laboral humillante y por un sueldo de miseria. Comprendo perfectamente que haya mujeres adultas que prefieran vender sexo que no su cuerpo: Y es la criminalización de la prostitución, como sucede con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, lo que impide que las hetairas puedan ejercer su trabajo en condiciones óptimas, seguras y saludables.

La trata, claro, es un horror, y, como es natural, las prostitutas son las primeras interesadas en erradicarla. Pero la trata engorda con las prohibiciones. En los suecos promulgaron una ley que penalizaba la compra del sexo, es decir, perseguía al cliente pero no a la vendedora. En sacaron un informe triunfalista en el que aseguraban que esa medida casi había acabado con la trata y la prostitución.

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